Llegamos a la quincena. Nos salió playera y melancólica. Acotada también. Creé que lo bueno cuando es breve, dos veces bueno. O algo así. No la contrariemos, ya sabemos lo temperamental de los adolescentes. Pero los adolescentes rara vez tienen la razón. Y si la dejamo así nomás nos queda feo en la homepage. Que llore,que llore esa malvada.