Durante la Guerra Grande, Samuel Lafone y la oleada británica marcaron la cancha de este inestable pedazo de tierra y plantaron la semilla del deporte que, con el tiempo, nos abrazaría a la gloria.

En esta columna escuchamos pinceladas de un tiempo violento donde se comenzó a jugar al fútbol. Se trata tan solo de la primera parte. Continuaremos en los siguientes programas.