Luego de la disolución de La Polla Récords, Evaristo Páramos formó dos proyectos de corta duración: The Kagas y The Meas, que fueron, en sus propias palabras «ataques áereos sin retorno». Tras su disolución, con la claridad de que no iba a ser un proyecto puntUal, formó Gatillazo con dos antiguos compañeros de La Polla: Triki y Tripi.

Sangre y Mierda es el cuarto disco de la banda y el primero con la incorporación de Ángel, su guitarrista desde entonces. Este nuevo miembro marcaría un antes y un después en el sonido y en las composiciones tanto musicales como letrísticas. Evaristo mencionó en varias oportunidades que lo ayuda a «bajar a tierra para no enloquecer, ni ser tan explícito»

Juan Pablo Aguirre nos trajo este disco el que aparte de incluir críticas directas propias del punk, también maneja conceptos introspectivos en los que llama a mirar hacia adentro para hacernos responsables. Esto es bien gráfico en la letra de El Caos Perfecto, uno de los temas que escuchamos: «Mientras el mundo sangra / yo estoy en mi sofá / y en vez de despertarme cambio de canal / La sangre es necesaria / si sangran los demás / es lo que me enseñaron / ahora es mi verdad»