Constancia, tesonería y paciencia

Constancia, tesonería y paciencia

Aún no caigo. No puedo creer que haya muerto Luis Charquero. Cuando mi madre me mandó un mensaje diciéndome que estaba grave, supuse que era una exageración, que no podía ser. Hacía unos meses habíamos conversado y estaba lo más bien. Siempre con buena onda, siempre...